En un momento en que los dispositivos móviles —desde teléfonos hasta portátiles— demandan cada vez más energía, las power banks han dejado de ser simples acumuladores de carga para convertirse en mini centrales eléctricas personales. El Anker Prime Power Bank se sitúa en la gama alta de esta transición: con una capacidad anunciada de 27.650 mAh y una arquitectura de salida diseñada para alimentar incluso portátiles exigentes, es una propuesta pensada para viajeros, creadores de contenido y profesionales en movimiento.
Características técnicas claves
El modelo Prime que comercializa Anker ofrece, según su ficha técnica, una capacidad de 27.650 mAh (≈99.54 Wh), una configuración de puertos compuesta por dos USB-C y un USB-A, y una potencia total de salida de hasta 250 W en escenarios multitoma. Gracias a la compatibilidad con Power Delivery 3.1, cada puerto USB-C puede entregar potencias elevadas (en algunos modos hasta 140 W por puerto), lo que permite cargar portátiles modernos —incluso modelos de 16″— con velocidades comparables a las de pared. Anker+1
Además, el Prime incorpora recarga ultrarrápida: usando ambos puertos USB-C y un cargador de alto rendimiento, el banco admite una entrada combinada de hasta 170 W, lo que reduce drásticamente el tiempo necesario para volver al 100 % de carga. En la práctica esto se traduce en recargas completas mucho más rápidas que las habituales en power banks de gran capacidad. Anker+1
Inteligencia y seguridad
Anker ha equipado la línea Prime con funciones “inteligentes”: una app que se conecta por Bluetooth para mostrar estadísticas en tiempo real, localizar el dispositivo y ajustar parámetros de carga, y sistemas de gestión térmica y de protección como ActiveShield (versiones 2.0/4.0 según el modelo) que monitorean temperatura, voltaje y corriente para minimizar riesgos de sobrecalentamiento o daño a los equipos conectados. Estas capas de software y hardware son especialmente relevantes cuando la salida combinada supera los 200 W y cuando se cargan equipos sensibles.
Un punto práctico: muchas aerolíneas regulan los power banks por vatios-hora (Wh), no por mAh. Anker declara que la versión de 27.650 mAh equivale a aprox. 99.54 Wh, lo que la sitúa por debajo del límite común de 100 Wh para llevar baterías en cabina sin autorización especial. Eso convierte a este modelo en una opción “travel-friendly” para vuelos, siempre que se cumplan las normas de la aerolínea y la batería vaya en equipaje de mano. No obstante, conviene verificar la política concreta de la compañía aérea antes de volar.
Los números oficiales —capacidad, potencia máxima, recarga rápida y gestión térmica— hacen del Prime una solución versátil: permite varias cargas completas de teléfonos modernos, y una o más recargas parciales de portátiles según el modelo. Revisiones y comparativas independientes valoran positivamente su rendimiento y la conveniencia de tener una carga “a nivel de pared” fuera de casa, aunque señalan que el tamaño y el precio lo colocan en la categoría “power bank para usuarios exigentes”. Además, modelos de la familia Prime posteriores han añadido pantallas OLED y ajustes avanzados para el reparto de potencia, mejorando la experiencia de control.
El Anker Prime (≈27.000 mAh) representa la evolución de las baterías portátiles hacia dispositivos inteligentes y de alto rendimiento: combina una capacidad elevada con potencias de salida comparables a la de cargadores de pared, recarga rápida y herramientas de gestión y seguridad que justifican su posición en la gama alta. Si tu prioridad es mantener varios dispositivos —incluyendo portátiles— funcionando durante viajes o jornadas largas, y viajar con una batería compatible con las normas de aviación, el Prime es una alternativa sólida. Como siempre, conviene contrastar precio, dimensiones y necesidades concretas antes de decidir.








