Una razón científica explica las victorias de los corredores fondistas de África Oriental

Una razón científica explica las victorias de los corredores fondistas de África Oriental

Más de 10.000 atletas procedentes de 206 países compiten este año en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro pero cuando se trata de las carreras de larga distancia es probable que, al igual que en años anteriores, las finales estarán dominadas por atletas procedentes de África Oriental o con ascendencia de algún país de la zona.

¿Por qué los atletas de esta parte del mundo suelen tener tanto éxito en este deporte? A menudo se apunta a factores genéticos, algo lógico si tenemos en cuenta el número de medallas olímpicas ganadas por atletas procedentes de un área geográfica determinada y con recursos limitados para entrenar.

Por ese motivo no sorprende que durante los últimos 15 años haya surgido un número de estudios científicos que buscan la respuesta a esta pregunta. Existen pruebas de que el cuerpo común de los corredores de África Oriental (con piernas largas y delgadas) puede contribuir a una mayor eficiencia, sobre todo en cuanto al ritmo de carrera. Sin embargo, las conclusiones generales de estas investigaciones no han conseguido identificar rasgos genéticos que puedan explicar de forma concluyente las victorias de dichos corredores.

Teniendo en cuenta la complejidad de los deportes de élite, sería raro que el éxito atlético fuera el resultado de un único factor genético pero es posible que las victorias de estos atletas se traten de una combinación de genes interrelacionados, algo que la última investigación genética intenta descubrir.

Si la investigación genética no puede explicar el dominio de los corredores de larga distancia de África Oriental ¿Cuáles son los otros factores que pueden estar detrás de su éxito? A menudo se menciona el hecho de que caminan y corren grandes distancias desde una edad temprana. Sin embargo, una introducción tan temprana al entrenamiento no parece tener como resultado una mayor capacidad aeróbica que en los corredores europeos de larga distancia de élite.

¿Qué pasa con la altitud? Muchos de los corredores de élite kenianos y etíopes han nacido y crecido en altitudes que rondan los 2000 y los 2500 metros sobre el nivel del mar, algo que podría tener como consecuencia mayores niveles de hemoglobina (una proteína en los glóbulos rojos que transmite oxígeno) y hematocrito (la cantidad de glóbulos rojos en la sangre). Esto supone una mayor capacidad para llevar oxígeno a los músculos implicados.

Aunque la altitud en sí no explique la razón del éxito de los corredores, parece que los atletas de África Oriental también tienen la capacidad de realizar entrenamientos de alta intensidad en dichas altitudes. Esto es algo que a los atletas que no se ven expuestos de forma continuada a la altitud les podría resultar difícil. Iten y Addis Ababa (dos de los lugares de entrenamiento claves) se encuentran ambas a 2400 metros de altura sobre el nivel del mar. De ahí que parezca lógico asumir que una exposición prolongada a la altitud y la capacidad de entrenar en lugares de cierta altitud pueden contribuir al éxito de los corredores de larga distancia de África Oriental.

Aún no podemos determinar de forma concluyente cuál es la razón tras el gran éxito de los corredores de larga distancia de África Oriental pero las investigaciones sugieren que es poco probable que exista un único factor genético que explique sus victorias, sino más bien sea el resultado de un cuerpo óptimo con una eficacia biomecánica excelente que puede jugar un papel importante junto con la exposición prolongada del corredor a la altitud y la motivación psicológica para lograr el éxito.

Fuente: xataka.com





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