El observatorio astronómico de la pequeña ciudad alemana de Zweibrücken podría haber pasado desapercibido para el mundo, pero no. El profesor Hubert Zitt consiguió de alguna manera convencer a los responsables de la Asociación de Ciencias Naturales para que pintasen el exterior del observatorio como R2-D2.
Debido a la singular forma del edificio, que es similar a la del popular droide de Star Wars, el resultado es un R2-D2 gigante que se puede ver a una gran distancia.
Esta transformación ocurrió en agosto de 2018 y fue llevada a cabo por el propio Zitt y algunos de sus estudiantes que pintaron el observatorio con la mayor fidelidad que pudieron.
Desde entonces el observatorio ha ganado popularidad a lo largo y ancho de internet. Todo gracias al profesor Zitt y su afición a las películas de ciencia ficción tiene uno de los lugares de trabajo más geeks del mundo.
Fuente: clipset.20minutos.es


