Toyota presenta su segunda generación de coches de hidrógeno

Toyota presenta su segunda generación de coches de hidrógeno

El diseño del vehículo ha cambiado. El nuevo Toyota Mirai abandona el aspecto futurista, al estilo de una nave espacial de película, que tenía la primera generación, lanzada en 2015. Ahora su línea evoca más bien el lujo de un rutilante Lexus de alta gama. Quizá porque el coche de hidrógeno se ha dejado de ver como una promesa de la ciencia ficción.

Hoy en día son varios los fabricantes de automoción que exploran la posibilidad de lanzar coches de hidrógeno. Mucho desarrollan sus propios modelos, aunque su lanzamiento al mercado es un paso al que pocos se han atrevido. Entre ellos ha destacado muy por encima del resto Toyota. Presentó su primer coche de hidrógeno en 2013, para dos años más tarde lanzarlo en un entorno hostil –ni siquiera el eléctrico había calado entre los consumidores– con el objetivo de abrir mercado.

El primer Toyota Mirai fue solo una prueba que llegó al terreno comercial. La siguiente generación, que la compañía ha presentado con entusiasmo, trae algunas mejoras. Su autonomía, que estaba en torno a los 435 kilómetros, se amplía un 30% en esta nueva versión. Esto se debe a un incremento en la capacidad del tanque de hidrógeno.

Si el primer Mirai tenía capacidad para 4,7 kg de hidrógeno en forma de gas a presión (a 700 bares), el nuevo modelo alcanza los 5 kg. Por tanto, elementos como la pila de hidrógeno –que convierte el gas en energía eléctrica– o el diseño tienen que haberse optimizado para producir el incremento mencionado anteriormente.

En total caben 122,4 litros en el depósito del nuevo Toyota Mirai. La pila de combustible usa un electrolito a base de polímero, que eleva la potencia del sistema. La energía que se extrae de la conversión del hidrógeno se dirige al motor eléctrico y a una batería de níquel-metal-hidruro. Es el mismo esquema que sigue la gama híbrida Prius , también de Toyota.

El nuevo Mirai tendrá una potencia de 151 caballos. Aunque no es un vehículo preparado para grandes aceleraciones, como los eléctricos. Irá de 0 a 100 en 9 segundos. Son las primeras pinceladas que se saben acerca de un modelo que no estará disponible comercialmente hasta 2021.

Las prestaciones del nuevo vehículo se antojan sofisticadas. El problema está fuera del propio coche. Los modelos que funcionan con hidrógeno necesitan hidrogeneras. Sin lugares para abastecerse de combustible, estos automóviles pierden valor.

Al igual que los coches eléctricos solo han empezado a tener sentido con una construcción de puntos de carga, a los vehículos con hidrógeno les ocurre lo mismo. En Japón, donde quizá más impulso se le dé a este combustible, tienen previsto un plan para instalar estaciones. El gobierno espera que en 2020 haya 160 hidrogeneras distribuidas a nivel nacional.

Para 2025 habrá 320 y en 2030 serán 720. Las cifras son escasas, en todo caso. En California, una de las regiones punteras en vehículos con emisiones 0, hay 32 hidrogeneras. Este será el principal obstáculo que tengan que salvar los coches de hidrógeno.

Fuente: www.blogthinkbig.com





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