La impresión 3D logra fabricar bloques de células madre

La impresión 3D logra fabricar bloques de células madre

Aunque puedan ser el futuro de la medicina regenerativa, lo cierto es que las células madre han sido estudiadas desde la década de los ochenta. En aquella época, el Dr. Martin Evans descubrió que existían un tipo de células capaces de dar lugar a cualquier célula de nuestro cuerpo. ¿Qué significa esto?

Imaginemos que tuviéramos una especie de “arcilla” biológica. Con este material, podríamos ser capaces de fabricar cualquier ladrillo del organismo que se nos ocurriese: neuronas, células musculares o hepatocitos. Su potencial era enorme, puesto que podrían servir, por ejemplo, para producir órganos “a la carta” para aquellos que necesitaran un trasplante.

La llegada de las células madre no solo vino acompañada de grandes promesas, también generaron una fuerte controversia. Y es que Evans aisló por primera vez células madre embrionarias de ratones, mientras que años después, serían James Thomson y John Gearhart los que lo conseguirían a partir de embriones humanos. El debate bioético estaba servido.

Pero la ciencia siguió avanzando. En 2006, Shinya Yamanaka descubrió un mecanismo por el cual las células adultas podían volver a su estadio inicial de células madre, por lo que fueron llamadas células iPS. Recientemente, un trabajo de la Universidad Tsinghua (China) y la Universidad Drexel (Estados Unidos) consiguió emplear la impresión 3D para fabricar “bloques” de células madre embrionarias.

Mediante la aplicación de un método similar a la extrusión de las impresoras 3D, los científicos fueron capaces de crear “ladrillos celulares” viables, que mantenían la capacidad de autorrenovación y de dar lugar a cualquier tipo de célula durante una semana. Los resultados han sido publicados en la revista Biofabrication.

La impresión 3D, considerada como una de las tecnologías más importantes de los últimos años, ha permitido fabricar bloques de células madre embrionarias, un gran paso en biología. Los investigadores, tras superar este desafío, se han propuesto otro reto: crear “ladrillos” de células de diferentes tipos. Si lo logran, tal vez estaríamos más cerca de generar “micro-órganos” a la carta en el laboratorio.

Fuente: blogthinkbig.com





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