El cine del futuro no será de proyección, será una pared con una enorme pantalla de cientos de pulgadas como la de nuestro salón. Y eso es precisamente lo que Samsung y Odeon han estrenado hace poco.
Lo primero que destaca es la alta luminosidad y contraste que ofrece incluso sin que se apaguen las luces de la sala. Y es que técnicamente es como una pantalla de televisor gigante que emite su propia luz, en vez de reflejarla como las pantallas clásicas. Esto abre las puertas a una nueva generación de cines sin proyectores con mayor brillo, contraste y colorido.
Los sistemas de emisión digital han logrado grandes avances en nitidez y colorido, pero siguen careciendo de sombras absolutamente negras. Cosa que si pueden conseguir con este sistema LED Onyx de Samsung y además con HDR con un brillo máximo de 146fL.
Técnicamente se trata de una serie de pequeños módulos de 15×16 cm con 3.840 LEDs que unidos conforman una pantalla competa. Es un sistema autocalibrado y las uniones son imperceptibles, incluso acercándose a la pantalla a pocos centímetros.
Este sistema obliga a un rediseño acústico de la sala ya que ahora los altavoces no pueden situarse detrás de la imagen. En la sala Odeon Sambi donde se ha probado el Onyx de 10,2 x 5,4 metros se le ha instalado un sistema Dolby Atmos el cual resuelve dicho inconveniente.
Con esta tecnología se puede visionar también eventos deportivos, conciertos (o cenas espectáculo) o cualquier otro contenido audiovisual/presentación, ya que se puede disfrutar a oscuras o con iluminación ambiente.
La idea de Onyx es similar a las pantallas microLED presentadas por Samsung en el CES. En el futuro, cualquiera (con suficiente dinero) podrá montarse un cine con LEDs modulares en una pared de su casa.
Fuente: clipset.20minutos.es


