Científicos utilizarían células madre como tratamiento de recuperación luego de un ataque cardíaco

Científicos utilizarían células madre como tratamiento de recuperación luego de un ataque cardíaco

La ciencia podría haber encontrado la respuesta a uno de los principales problemas a la hora de tratar a alguien con historial de ataques cardíacos. Al parecer, todo apuntaría al uso de células madre.

Según la Organización Mundial de la Salud, durante el 2016 las dos principales causas de muerte en el mundo tuvieron que ver con enfermedades cardíacas. Tan solo entre la enfermedad isquémica del corazón y los ataques cardíacos sumaron más de 15 millones de muertes en el mundo. Sin embargo, un episodio de infarto no siempre causa la muerte de una persona.

El problema es que durante cada ataque cardíaco parte del tejido del músculo cardíaco muere. Esto traduce en cicatrices más o menos marcadas. Por ello es necesario reemplazar el tejido dañado presente en el corazón. No obstante, anteriores intentos para realizar esto con células madre han fracasado continuamente.

Recientes estudios de científicos de la Universidad de Würzburg (Alemania) apuntarían a que pronto podría lograrse ese cometido. Estos hablan de un descubrimiento de células madre especiales ubicadas en las paredes vasculares. Estas tendrían la capacidad de convertirse en células musculares cardíacas que pudieran reemplazar el tejido dañado.

Süleyman Ergün, uno de los autores de la investigación, explica que estas células madre también se encontrarían en el corazón:

“Se podría demostrar que las células madre residentes en la pared vascular existen también en las paredes de los vasos sanguíneos intracardíacos. Esta realidad se activaría para responder cuando ocurre un ataque al corazón”.

El problema hasta ahora era que, en caso de infarto, estas células madre no se podían convertir en músculo cardíaco.  “Nuestros estudios han demostrado que estas células están integradas en el tejido cicatricial y pierden así su capacidad de transformarse en células musculares”, explica el científico.

Los médicos opinan que esto significaría un gran avance en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Al mismo tiempo, ofrecería la posibilidad de reducir significativamente el costo terapéutico de estas enfermedades. El reciente hallazgo todavía se limita a los estudios en animales de experimentación. Por lo tanto, se requieren más estudios para profundizar las revelaciones obtenidas antes de que puedan ser utilizados en seres humanos.

Fuente: fayerwayer.com





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