La Verdad sobre la Historia de los Masones

La Verdad sobre la Historia de los Masones

El profesor don Ricardo de la Cierva, historiador e investigador, ha dedicado muchos años de su vida al estudio de la masonería afirma que: “la masonería tiene una tesis fundamental: su esencia sólo puede ser comprendida por un masón. Esta tesis tiene un precedente en el siglo I después de Cristo, en los gnósticos, que buscaban la gnosis, el conocimiento profundo, y que afirmaban poder alcanzarlo sólo ellos.

La masonería toma su nombre del antiguo gremio de los masones. Éstos eran los artesanos que trabajaban la piedra en la construcción de grandes obras. Con el declive de la construcción de las grandes catedrales en Europa y la propagación del protestantismo, los gremios de masones comenzaron a decaer y para sobrevivir comenzaron a recibir miembros que no eran masones de oficio.

Con el tiempo, estos últimos se hicieron mayoría y los gremios perdieron su propósito original. Pasaron a ser fraternidades con el fin de hacer contactos de negocios y discutir las nuevas ideas que se propagaban en Europa.

La fundación de la masonería moderna podría precisarse en 1717 con la unión en Londres de cuatro gremios para formar la Gran Logia Masónica como liga universal de la humanidad. De aquí pronto pasó a Francia donde se fundó “El Gran Oriente de Francia” en 1736.

Una identidad anticatólica.

Los primeros masones fueron protestantes ingleses y por lo tanto rechazaban el concepto de una Iglesia poseedora de dogmas de fe.

Tomaron como patrones a Adán y los patriarcas y se atribuyeron arbitrariamente las mayores construcciones de la antigüedad, entre ellas el Arca de Noé, la Torre de Babel, las Pirámides y el Templo de Salomón.

La Masonería se propone como la nueva religión universal mientras que las iglesias cristianas son relegadas a la categoría de meras “sectas”. La verdadera filosofía masónica es el “humanismo secular”, una ideología meramente humana proponente del racionalismo y el naturalismo.

Conceptos Masónicos

Dios. Es el “Gran Arquitecto” que aparece como un concepto y no como persona. De hecho, en 1887 la logia masónica del “Gran Oriente” (de la que se inspira por lo general la Masonería en América Latina) formalmente eliminó la necesidad de que sus miembros crean en Dios o en la inmortalidad del alma. Los símbolos cristianos de la cultura recibieron una interpretación secular.

Así, la cruz pasó a ser un mero símbolo de la naturaleza sin mayor trascendencia. Las letras “INRI” sobre la cruñ de Jesús, pasaron a significar “Igne Natura Renovatur Integra” (el fuego de la naturaleza lo renueva todo), lo cual es un absurdo. (Su verdadero significado es: “Iesus Nazarenas Rex Iudaeorum”, Jesús de Nazaret Rey de los Judíos).

Jesús. Se refiere a Jesucristo como el apóstol mayor de la humanidad, por haber superado el fanatismo de los romanos y de los sacerdotes. Jesús es “el Gran Maestro”, pero, para no ofender a otras religiones, el nombre de Jesús quedó prohibido en la logia.

El secretismo y los ritos de iniciación. La masonería cela a los miembros en los ritos de iniciación. Los candidatos deben hacer juramentos de no revelar en absoluto los “secretos” de la masonería. Cada masón desconoce lo que enseñan y hacen en los grados superiores. Por esa razón muchos masones de grados inferiores no saben la verdadera naturaleza de la masonería.

Luñ.
Como el cristianismo, la masonería expresa el deseo de buscar “luz”, pero en la masonería la luz no es Cristo. Más bien  asegura a los iniciados que recibirán la luz de la instrucción espiritual (masónica) y que tendrán descanso eterno en la “logia celestial” si viven y mueren según los principios masónicos.

La Masonería tiene una extensa jerarquía compuesta por 33 grados.

-Primer Grado: El masón “Aprendiz” jura: “No revelaré ninguno de los secretos de la masonería, bajo pena de que me corten el cuello”.

-Segundo Grado;: El masón “Compañero” jura: “No revelaré jamás ninguno de los secretos de la masonería a los que no son masones, ni siquiera a los Aprendices, y esto bajo pena de que me arranquen el corazón y de que mi cuerpo sea arrojado a los cuervos”.

-En el grado 18° se enseña al iniciando la naturaleza de Lucifer en cuanto Ángel de la Luz; y se celebra una parodia de misa con pan y vino “consagrados” por el Venerable Maestro de la Logia.

-En el ritual de iniciación del grado 29° el iniciando pisa y escupe sobre un crucifijo, al que considera como signo de destrucción y muerte oprobiosa.

– Al llegar al treintavo grado (llamado “Kadosh”), se debe pisar la tiara papal y la corona real, simbolizando el repudio a sus mayores enemigos, la Iglesia y el estado. Entonces se jura liberar a la humanidad “de las ataduras del despotismo” (que se refiere, sobre todo a la Iglesia católica).

Gabriel López de Rojas, quien fuera iniciado a la masonería en los mas altos grados del Rito Escocés Antiguo y es fundador de la organización paramasónica Orden Illuminati asegura que la leyenda masónica de Hiram Abiff, asociada al tercer grado masónico es claramente luciferina.

Los masones se consideran librepensadores para opinar sin contar con la Biblia o la Iglesia (a la que consideran una tiranía) y sin embargo están atados a la logia.

Fundamentos de la oposición de la Iglesia a la Masonería:

-Su violación del Primer Mandamiento. Los masones tienen un concepto de la divinidad opuesto al de la revelación judío-cristiana. No aceptan al Dios Trino, único y verdadero. Su deidad es impersonal. El falso dios de la razón.

-Su violación del Segundo Mandamiento. El grave abuso de los juramentos en nombre de Dios. Formalmente invocan la deidad en sus ritos de iniciación para sujetar al hombre, bajo sanciones directas, a objetivos contrarios a la voluntad divina.

-Su rechazo a la Iglesia Católica, la cual intenta destruir. Su objetivo de destruir la Iglesia está ampliamente documentado.

 





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