Científicos del MIT inventa un aparato portátil que convierte agua de mar en potable

Conseguir extraer agua potable de lugares remotos y hostiles o con poco acceso a fuentes de agua dulce ha sido un gran reto de la humanidad en los últimos años, especialmente teniendo en cuenta las previsiones de escasez para los próximos años debido a la subida de las temperaturas, el aumento de las sequías o la desertificación.

Científicos del MIT han puesto muchos granitos de arena en los tiempos más recientes para ayudar con el problema del agua: desde robots que ayudan a ahorrar billones de litros a paneles solares que sacan agua del aire, incluso de los desiertos.

Uno de los principales retos es el de lograr métodos de desalinización cada vez más eficaces, ligeros y económicos, que permitan potabilizar agua salada en cualquier parte del mundo. Ahora, desde el MIT anuncian una nueva unidad de desalinización portátil, que pesa menos de 10 kilogramo y que es capaz de eliminar partículas y sales para generar agua potable.

«El dispositivo no depende de ningún filtro como las máquinas desalinizadoras tradicionales», recoge una entrevista con sus responsables publicada en The Daily Beast. “En cambio, golpea el agua con corrientes eléctricas para eliminar minerales como partículas de sal del agua”.

Todo son ventajas para este nuevo dispositivo desalinizador: es del tamaño de una maleta, pesa unos 10 kilogramos y demanda menos energía que un cargador de smartphone. Además, puede alimentar su batería con un pequeño panel social portátil.

La calidad del agua obtenida es excelente, superando los propios estándares de la Organización Mundial de la Salud. La tecnología está empaquetada en un dispositivo fácil de usar que se ejecuta con solo presionar un botón.

A diferencia de las máquinas convencionales, elimina los filtros, reduce las exigencias de mantenimiento y borra las partículas del agua potable con energía eléctrica. De este modo, el desalinizador puede desplegarse en zonas remotas, como comunidades insulares de islas pequeñas y alejadas, o a bordo de buques de carga marítimos.

Sus aplicaciones son muy variadas, ya que también permitirían obtener agua limpia en zonas afectadas por desastres de guerra, operaciones militares, desastres naturales o campos de refugiados.

“Esta es realmente la culminación de un viaje de 10 años», dice Jongyoon Han, profesor de ingeniería eléctrica e informática y de ingeniería biológica, y miembro del Laboratorio de Investigación en Electrónica (RLE), principal autor del estudio.

«Trabajamos durante años en la física detrás de los procesos de desalinización individuales, pero poner todos esos avances en una caja, construir un sistema y demostrarlo en el océano, fue una experiencia realmente significativa y gratificante para mí”, celebra.

Fuente: https://www.businessinsider.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Buscar

Reciba Gratis nuestro boletín diario para estar al día con las últimas noticias tecnológicas. Suscribase.

¡Gracias por Visitarnos!

Ingrese su Correo Electrónico:

Categorías
Archivos