Oxford Electric Bell, timbre que lleva más de 175 años funcionando con la misma batería

Oxford Electric Bell, timbre que lleva más de 175 años funcionando con la misma batería

El llamado Oxford Electric Bell lleva sonando a cada rato desde el año 1840, cuando aún rodaba la Primera Revolución Industrial, Karl Marx no había empezado a escribir El Capital y en Estados Unidos todavía no había estallado la Guerra Civil. Son más de 175 años funcionando ininterrumpidamente y los investigadores que han estudiado en la medida de lo posible esta batería no saben cuál es su secreto.

Se encuentra ubicado en el Clarendon Laboratory, perteneciente al Departamento de Física de la Universidad de Oxford. Desde su privilegiada posición, en el tiempo y sobre un mostrador, saluda el inicio de las sesiones académicas todos los días. Se cree que este histórico timbre ha sonado más de 10.000 millones de veces.

En una nota escrita a mano que se conserva de su puesta en marcha se puede leer ‘Set up in 1840’. Su autor es Robert Walker, profesor de Física de la universidad, que fue quien adquirió el timbre en su momento. Pero, ¿qué contiene este curioso invento decimonónico?

Se trata de dos pequeñas campanas separadas por una bola de metal que cuelga entre ambas. Desde cada una de las campanas asciende una pila de un material indeterminado. Y es que su composición no se sabe con certeza, tan solo se intuye. Su estilo es el de las primeras baterías, aquellas que construyó el científico y eclesiástico italiano Giuseppe Zamboni en los albores del siglo XIX. Estas baterías generaban una corriente eléctrica de baja intensidad empleando discos de plata, zinc, azufre y otros materiales.

Parece claro que la batería del Oxford Electric Bell tiene una capa de azufre en la parte más exterior, mientras que algunos estudiosos han aventurado que las pilas son discos de estaño combinados con sulfato de zinc y dióxido de manganeso.

Por el momento el timbre se reserva sus secretos. Habrá que esperar a que la batería se gaste definitivamente o a que los materiales se estropeen por el tiempo para poder abrir el invento y observar de qué manera está construido.

Fuente: blogthinkbig.com





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